Una investigación acaba de corroborar que introducir una sencilla rutina diaria antes de acostar al pequeño reduce sus despertares nocturnos y mejora la continuidad del descanso. El método es sencillo: bañar al niño media hora antes de ir a la cuna, aplicar después un masaje y, por último, tranquilizarle con actividades como acunarle o cantarle una nana. Después, apagar las luces y... feliz noche.Este simple procedimiento ha demostrado su eficacia en dos estudios independientes que compararon a 405 madres y sus bebés. El primero evaluó a un grupo de mamás que introdujo la rutina a sus hijos de siete a 18 meses de edad frente a otro que no aplicó ningún método y que sirvió de control. El segundo hizo lo mismo con las progenitoras de bebés deUna de las recomendaciones más extendidas es establecer una rutina antes de acostar al pequeño, similar a la empleada en este trabajo: baño e intercambio afectivo como preámbulo al beso de buenas noches. A pesar de ello, hasta un 25% de los bebés españoles presenta alteraciones de sueño.Ramón Ugarte, pediatra del Grupo de Trabajo de Sueño Infantil de la AEPap, considera conveniente, además, meter al menor en la cuna sin llegar a dormirlo en brazos para que «si se despierta sea capaz de autorregularse y no demandar el contacto con la madre».En los últimos años se han popularizado métodos para enseñar a dormir a los niños, aunque existe controversia sobre qué procedimiento es mejor.Estudios previos han demostrado la eficacia de aplicar técnicas conductuales en los trastornos del sueño infantiles, pero la nueva investigación es la primera que evalúa una rutina concreta de forma independiente. Respecto a los posibles mecanismos que pueden explicar el efecto 'sedante' del ritual nocturno, se apunta el de reducir el nivel de excitación de los pequeños y la contribución del baño, que afecta a la temperatura corporal. Su efecto calmante y facilitador del descanso podría ser similar al observado en otros estudios realizados en población adulta.El descanso es una de los factores más importantes para el correcto desarrollo del niño y por tanto favorece a su salud. Que el niño esté bien descansado influye en varias cosas que el niño hace a lo largo del dia, la hora de la comida, la hora del juego, la hora de la escuela... ya que si el niño no está descansado puede que esté algo irritable.
Introducir el baño o masajes antes de dormir al bebé es una técnica interesante para que el niño se relaje y conciba mejor el sueño y pueda dormir durante toda la noche.
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